Mañana: Vuelo directo desde París a Roma (≈ 2 h 30 min). Tras el aterrizaje, traslado al hotel y breve descanso.
Tarde: Visita al Coliseo y al Foro Romano, disfrutando de la historia del Imperio. Luego, paseo por la zona del Palatino.
Evening: Recorrido nocturno por la Fontana di Trevi y cena en una trattoria típica. Regreso al hotel para la primera noche en Roma.
Mañana: Entrada a los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina, seguido de la Basílica de San Pedro.
Tarde: Tren de alta velocidad a Milán (≈ 3 h). Check‑in en el hotel milanés y breve paseo por el centro.
Evening: Admirar el Duomo de Milán iluminado y explorar la Galleria Vittorio Emanuele II. Cena en el barrio de Brera.
Mañana: Visita a la iglesia de Santa Maria delle Grazie para ver “La Última Cena” (reserva obligatoria).
Tarde: Tren rápido a Venecia (≈ 2 h 30 min). Llegada y traslado al hotel situado en el histórico distrito de San Marco.
Evening: Paseo en góndola al atardecer y visita al Palacio Ducal. Cena junto al Gran Canal.
Mañana: Recorrido por la Basílica de San Marcos y el Puente de Rialto, con tiempo para comprar recuerdos.
Tarde: Tren a Florencia (≈ 2 h). Check‑in en el hotel cerca del Ponte Vecchio.
Evening: Visita nocturna al Duomo de Florencia (cúpula) y cena con vista al río Arno.
Mañana: Tour guiado por la Galería Uffizi para admirar obras de Botticelli y Leonardo.
Tarde: Tiempo libre para explorar el Ponte Vecchio y el mercado de San Lorenzo. Traslado al aeropuerto y vuelo de regreso a París.
Evening: Llegada a París y final del itinerario.
Si dispones de más tiempo, añade un día completo en Roma para explorar Trastevere y el Castel Sant'Angelo, o una jornada extra en Florencia para visitar la Galería de la Academia. Para reducir la duración, puedes combinar Milán y Venecia en un solo día viajando temprano en tren y enfocándote solo en los principales monumentos, aunque perderás la experiencia nocturna de cada ciudad.