Café y bollería en una cafetería tradicional cercana a la Plaza de España para empezar el día con productos locales y planificar la visita al casco antiguo.
Recorrido a pie por la Plaza de España, la Calle Galiana y las calles peatonales del casco histórico para ver la arquitectura tradicional y la vida cotidiana; ideal para orientarse.
Visita exterior e interior (si está abierto) al palacio barroco que domina parte del casco viejo; es un buen ejemplo de la arquitectura señorial de Avilés.
Visita a una de las iglesias históricas del centro (suelen abrir por la mañana y después de la misa); imprescindible para apreciar retablos y arquitectura religiosa local.
Almuerzo en una sidrería tradicional del barrio conocido como 'El Parche' donde probar tortilla de patata, croquetas, fabada o un cachopo pequeño; pedir que traigan la sidra escanciada al estilo asturiano.
Visita a un museo municipal o casa-palacio transformada en museo para conocer la historia urbana de Avilés; los horarios suelen ser 10:00-14:00 y 16:00-19:00, confirma antes de ir.
Cenar en un restaurante tradicional del centro que sirva platos asturianos como fabada, pitu de caleya o mariscos; reservar si es fin de semana. Muchas cartas ofrecen raciones para compartir.
Visita al Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer: su arquitectura moderna y las exposiciones temporales son el gran atractivo. Horario típico: 10:00-20:00, comprobar agenda y tarifas de exposiciones.
Caminar por el muelle para fotografiar el Niemeyer desde distintos ángulos y ver la entrada marítima de Avilés; paseo al aire libre ideal antes de comer.
Paseo por el Parque de Ferrera para disfrutar de jardines, estanques y paseos arbolados; buen lugar para relajarse tras la comida. Suele estar abierto todo el día.
Recorrer el exterior y, si es posible, realizar la visita guiada o acudir a una función; el teatro tiene programación variable, consulta la web para horarios y entradas.
Cena en una sidrería tradicional o taberna para probar quesos asturianos, embutidos y el postre 'casadielles' o 'arroz con leche'. Reservar en fines de semana.
Desayuno en torno al mercado local para ver productos frescos y puestos tradicionales; los mercados suelen abrir por la mañana (consultar día de apertura si coincide en lunes).
Visita a otro museo local o casa histórica que muestre la evolución de la ciudad y la vida cotidiana; comprueba horarios (normalmente 10:00-14:00 / 16:00-19:00).
Almuerzo con menú del día en un restaurante tradicional para degustar fabes, pote asturiano o un cachopo según temporada; ideal para probar varios platos a buen precio.
Salida corta (15–20 min en coche) a la playa de Salinas para pasear por la arena, ver el paisaje costero y el faro; perfecta para un contraste con el casco urbano y para fotos.
Regreso al centro para un último paseo, compras de última hora o café en la plaza antes de la cena; horario libre para repasar lo que más te haya gustado.
Cena final en una casa de comidas típica para disfrutar de los platos asturianos que más te han gustado durante la visita; reservar si es fin de semana.