Llegada por la mañana a IriSarri Land: check-in en el refugio grupal o en las cabañas junto al bosque y tiempo para dejar equipaje y conocer las instalaciones (recepción, zona de alquiler de material y el mapa de circuitos). Aprovechen para un desayuno energético en la cafetería del centro de visitantes —tostadas locales, cafés y zumos— y para una breve charla de seguridad con los guías sobre el plan de los próximos días y el equipo recomendado.
Por la tarde, entreno de entrada en calor en el circuito bajo supervisión: paseo por el sendero interpretativo hasta la estación de pruebas donde practicarán anclajes, nudos y la posición en las tirolinas cortas de iniciación. Para quien quiera más adrenalina, reserva opcional en el mini-parcours de escalada y el puente mono en la zona sur de IriSarri Land, perfecto para ganar confianza antes de las actividades largas.
Cierre del día en la terraza-mirador del centro con una barbacoa grupal o menú regional en el restaurante del parque, compartiendo la agenda del resto de la estancia y consejos de equipo. Finalicen con una fogata guiada cerca del río (si el parque lo permite) o una caminata nocturna corta con linternas para observar estrellas y repasar seguridad y roles para las actividades del día siguiente.
Comiencen el día con el briefing matutino en la plaza central del parque junto a la recepción, donde los guías repasarán rutas, comprobaciones de arnés y señales de seguridad antes de lanzarse al circuito alto. Desde allí avanzarán al Sector Norte, encarando los primeros puentes colgantes y plataformas panorámicas que preparan la postura y el equilibrio para las tirolinas largas; es el momento perfecto para probar la tirolina escuela y repetir las maniobras aprendidas el día anterior.
Después de un almuerzo energético en la cafetería-mirador (bocadillos locales y ensaladas), el grupo se dividirá para afrontar los retos extremos: la gran tirolina “Águila” que cruza el valle y la secuencia de tirolinas dobles en la meseta oeste, seguidas por el circuito de cuerdas altas avanzado con muro de escalada vertical en la zona de entrenamiento. Guías acompañantes asegurán progresión por niveles, con opción para los más valientes de tomar el salto controlado desde la plataforma panorámica para vistas sobre el río Iri y el bosque.
Cierren la jornada en la terraza-sur del centro con una sesión de estiramientos guiada y una cerveza local o chocolate caliente mientras comentan las mejores bajadas del día; luego disfruten de una cena temática en el restaurante del parque con platos de la comarca y una breve entrega de diplomas simbólicos para los que superaron los retos extremos. Si quedan energías, una mini-ruta crepuscular por el Sendero del Mirador ofrece vistas nocturnas y un tranquilo regreso a las cabañas para descansar antes del día de motores y paintball.
Tras el desayuno en la cafetería del centro, el grupo se desplazará al circuito off-road en la finca El Robledal (10 min en furgoneta) para recibir el briefing de seguridad y probar quads y buggies en pistas de tierra y curvas técnicas; los guías enseñarán técnicas de conducción en pendientes y pasos de barro antes de iniciar tandas cronometradas por equipos. Esta primera sesión sirve para canalizar la adrenalina tras las tirolinas y afinar la coordinación del grupo para las actividades de la tarde.
Después de un almuerzo tipo picnic en la zona de descanso de la finca, traslado al campo de paintball PaintZone Iri (a 15 minutos) para una tarde de escenarios por equipos: captura la bandera, asalto a la fortaleza y misiones de escolta con árbitros y equipamiento completo; hay opción de airsoft para quienes prefieran marcadores de baja velocidad y tácticas más realistas. La actividad está organizada por rondas con descanso entre golpes para revisar estrategias y brindar progresión desde la conducción de la mañana hacia trabajo en equipo y comunicación táctica.
Regreso a IriSarri Land para una ducha rápida y cena en el restaurante del parque, donde podrán recuperar fuerzas con platos calentitos de la comarca y comentar las mejores maniobras del día; los guías propondrán una pequeña entrega de fotos y vídeos de la jornada off-road y paintball en la sala común. Si el grupo aún tiene energía, opción de una caminata vespertina corta por el Sendero del Valle para relajar piernas y disfrutar del crepúsculo antes de retirarse a las cabañas.
Comiencen la mañana con un último empujón de aventura: traslado guiado al sector del río para una sesión de descenso ligero (barranquismo o rápel asistido) sobre las cascadas menores del Barranco Claro, donde los guías revisarán técnica y seguridad antes de cada descenso y ofrecerán fotos y vídeos de la maniobra. Para quienes prefieran menos impacto, hay opción de una senda panorámica hasta la plataforma Mirador del Roble para estiramientos y vistas finales del valle con café y pastas locales en la caseta de observación.
Tras el almuerzo en el restaurante del parque —un menú reparador con guisos de la comarca o bocadillos gourmet— dediquen la tarde a relajarse en la zona wellness del centro: masaje grupal breve, baños de pies en la terraza de piedras y tiempo libre para devolver o revisar el material en la zona de alquiler. Alternativamente, pueden hacer una última actividad suave como la tirolina corta de despedida desde la plataforma Sur para sentir de nuevo la emoción antes de ponerse en marcha hacia la ruta de regreso.
Antes de la partida, organicen el cierre logístico con un check-out colectivo y reparto de recuerdos: entrega de diplomas y visionado de la selección de vídeos del viaje en la sala común, seguido de una merienda-cena ligera con productos locales para cargar energías para el regreso. Salida programada por la tarde rumbo a casa, con paradas recomendadas en el pueblo de Aizola para comprar productos artesanales y una última parada escénica junto al mirador de la carretera para despedir el paisaje de IriSarri Land.