La majestuosa catedral de San Esteban es un lugar que no puedes dejar de visitar en Viena. Esta iglesia gótica es impresionante tanto por dentro como por fuera. Tómate tu tiempo para explorar cada detalle y sube los 343 escalones hasta llegar a la cima de la torre sur para disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad.
El Palacio de Schönbrunn es una visita obligada en Viena. Esta impresionante mansión barroca fue una vez la residencia de verano de la familia imperial y es un lugar que no puedes perderte. Explora los jardines, visita la Glorieta, el Zoológico de Schönbrunn y el Laberinto de los espejos. Si tienes tiempo, asegúrate de visitar el interior del palacio para ver los lujosos salones, la capilla y el teatro.
La Ópera Estatal de Viena es uno de los edificios más icónicos de la ciudad y una visita obligada para los amantes de la música. Asegúrate de reservar tus entradas con antelación para asistir a una de las muchas funciones que se ofrecen a lo largo del año. Si no eres un apasionado de la música clásica, aún puedes disfrutar de una visita guiada para conocer más sobre la historia y la arquitectura del edificio.
Durante tu visita a Viena, el transporte público puede ser la mejor opción para moverte por la ciudad. La red de transporte público es muy eficiente y asequible, con tranvías, autobuses y metro disponibles. Un billete de transporte integrado para todo el día cuesta alrededor de 8 euros por persona. Puedes comprar billetes individuales o pases de varios días según tus necesidades. Los taxis y Ubers también están disponibles en la ciudad, pero son más caros en comparación con el transporte público. Ten en cuenta que la ciudad de Viena también es ideal para explorar a pie o en bicicleta si prefieres el ejercicio.
Si tienes más tiempo en Viena, asegúrate de visitar la Biblioteca Nacional de Austria, el Museo de Historia del Arte, el Prater y el Museo Judío de Viena. Si tienes menos de 3 días, considera reducir una de las visitas y reserva un tiempo adicional para explorar la ciudad. Asegúrate de probar las especialidades locales como el Sachertorte o el Wiener Schnitzel y disfruta de un concierto de música en una de las muchas iglesias de la ciudad.
Hay varios aeropuertos que sirven a Viena, pero el principal es el Aeropuerto Internacional de Viena (VIE), ubicado a unos 20 minutos del centro de la ciudad en tren o en taxi. Otros aeropuertos cercanos incluyen el Aeropuerto de Bratislava (BTS) en Eslovaquia y el Aeropuerto de Graz (GRZ) en Austria.