Comience el viaje con una visita obligada a la Torre de la Libertad. Suba a la cima para ver las impresionantes vistas panorámicas de la ciudad. Este monumento histórico rinde homenaje a las víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001, y la vista desde la cima es impresionante.
Comience el día con una visita a la Estatua de la Libertad y Ellis Island. Estos sitios históricos emblemáticos ofrecen una visión de la historia estadounidense y le dan una idea de la experiencia de los inmigrantes que llegaron a Nueva York en el siglo XIX y principios del XX. Si reserva con anticipación, puede disfrutar de una cena de nigiris en restaurantes cercanos como Blue Ribbon Sushi o Sushi Seki en Tribeca al final del día.
Termine el viaje con una visita a Times Square y Broadway. ¡Hay tanto por hacer en Times Square, desde ir de compras hasta tomar una comida rápida! Admire los anuncios gigantes y la animación constante en el corazón de Manhattan. Después, diríjase a los teatros de Broadway en Times Square para disfrutar de una actuación en vivo.
Si tiene más tiempo, puede explorar otros lugares como el Central Park y el Museo Metropolitano de Arte. Si tiene menos tiempo, omita la cena de nigiris y siga explorando la ciudad. Asegúrese de verificar los horarios de acceso y reservar con anticipación para evitar largas esperas o cierres inesperados.