Empieza explorando la encantadora ciudad antigua de Burdeos. Pasea por sus pintorescas callejuelas y descubre la arquitectura histórica de la ciudad, como la Catedral de San Andrés y la Porte Cailhau, un impresionante arco del siglo XV.
Disfruta de una experiencia vinícola única visitando una bodega de la región. Prueba algunos de los vinos locales y descubre el proceso de elaboración de este preciado líquido. A continuación, dirígete a la Ciudad del Vino, para complementar tu experiencia vinícola con su museo interactivo y su impresionante arquitectura.
Termina tu visita a Burdeos visitando una de sus numerosas galerías de arte y museos, como el Museo de Bellas Artes o la Galería de Arte Contemporáneo CAPC. Si tienes tiempo extra, visita también la Torre Pey Berland para disfrutar de unas vistas panorámicas de la ciudad.
Si dispones de más tiempo, considera visitar la Basílica de Saint-Michel y la Place de la Bourse para ver su hermosa fuente y espejo de agua. Si tienes menos tiempo, elimina la cata de vinos y la visita a Ciudad del Vino o selecciona solo un museo o galería de arte en el tercer día.