Cáceres es una ciudad Patrimonio de la Humanidad que cuenta con una gran concentración de monumentos históricos en su Centro Histórico. Recomendamos visitar la Plaza Mayor, la Torre de Bujaco, la Concatedral de Santa María, y el palacio de los Golfines de Abajo.
Trujillo es un pueblo medieval con un encanto único. Te recomendamos la visita a la Plaza Mayor, el castillo, la iglesia de Santa María la Mayor y la iglesia de San Francisco. Si eres un amante de la gastronomía, no puedes perderte el famoso embutido de la zona, el lomo embuchado.
Mérida es una ciudad llena de historia y patrimonio, podrás conocer la casa del Anfiteatro, el Templo de Diana, el Teatro Romano o el Mueseo Nacional de Arte Romano. No puedes perderte la comida típica de la zona, una deliciosa tarta de la Serena.
El monasterio es la máxima expresión del barroco extremeño, cuenta con una de las colecciones más extensas de custodias de España. Recomendamos la visita a la Basílica, el Claustro y el Parque Natural de la Sierra de Guadalupe.
Plasencia es una ciudad amurallada antigua con monumentos históricos como la Catedral de Plasencia, el Palacio Carvajal, la Plaza Mayor, la Torre Lucía o la Muralla. Si te gusta la naturaleza, no te pierdas el Parque Natural de Monfragüe, a tan solo unos kilómetros.
Terminamos nuestro viaje en Jarandilla de la Vera. Uno de los monumentos más importantes es el Castillo de los Condes de Oropesa, en el que podrás observar su belleza y magia. Además en esta zona es típico el cultivo del pimiento y el tabaco.
Si tienes tiempo extra, te recomendamos visitar el Parque Nacional de Monfragüe o el monasterio de Yuste. Si dispones de menos tiempo, puedes reducir un día de tu viaje eliminando la visita a Plasencia.