Comience el viaje con una parada en el Mercado Gastronómico de San Juan, un lugar perfecto para probar la cocina local en un ambiente relajado mientras observa a los chefs trabajando en las cocinas abiertas.
Este mercado local ofrece una amplia variedad de productos frescos, incluyendo mariscos, carnes, productos agrícolas, y mucho más. Además, cuenta con una gran cantidad de opciones para comer allí mismo, como restaurantes de tapas, bares y cafeterías.
Este restaurante representa la gastronomía mallorquina más tradicional. Sus especialidades incluyen el frito mallorquín, cordero asado, y muchos platos más que le harán descubrir todo los sabores de esta región balear.
Este hotel ofrece dos restaurantes principales: El Mosaico, que sirve cocina internacional y Mediterránea, y Els Molins, que ofrece la cocina local mallorquina.
Finalice el itinerario en una bodega ubicada en un lugar idílico de la isla, rodeado de viñedos y las montañas de Tramuntana. Aquí se pueden degustar sus vinos de elaboración propia, procedentes de sus viñedos y producidos de forma artesanal.
Aunque cada día cuenta con diversos lugares para visitar, si desea experimentar lo mejor de la gastronomía de esta isla, recomendamos dedicar más tiempo a los mercados locales. Además, puede sustituir algunos días por visitas a otros restaurantes locales, como Arume Restaurant, Tast, o Ombu.