Comience su viaje explorando la Torre de Londres, una estructura milenaria que sirvió como fortaleza y prisión. Conozca la historia detrás de la joyas de la corona y deje que los guardias yeomen le cuenten sobre las antiguas leyendas de los cuervos. Eche un vistazo a la exposición de armaduras y armas reales utilizadas en los siglos pasados. No se vaya sin visitar las mazmorras, que ofrecen una perspectiva única y espeluznante del pasado oscuro del castillo.
Explora la vasta colección del Museo Británico, que alberga más de 8 millones de objetos y obras de arte de todo el mundo. Pasee por las salas de artefactos egipcios, grecorromanos y orientales. No se pierda la oportunidad de ver la Piedra Rosetta, el friso del Partenón y momias de faraones egipcios. El edificio en sí es impresionante, con una impresionante cúpula de vidrio que proporciona iluminación natural en la Gran Sala.
Si tiene más tiempo, crea un día extra para visitar el London Eye y disfrutar de la vista panorámica de 360 grados de la ciudad. Para los amantes de Harry Potter, una visita a los estudios Warner Bros en Leavesden es imprescindible. Si tiene menos tiempo, omita el Museo Británico y visite la Abadía de Westminster y el Palacio de Buckingham, que se encuentran a poca distancia uno del otro.