Comience su recorrido por Madeira con un paseo por la hermosa ciudad de Funchal. Visite la Catedral de Funchal, construida en el siglo XV, y el Mercado dos Lavradores, donde encontrará frutas, verduras y flores locales. Después, diríjase al Jardín Municipal, un parque público con hermosos jardines y estatuas. Para terminar el día, suba al teleférico de Funchal para disfrutar de impresionantes vistas panorámicas de la ciudad.
Disfrute de la naturaleza de Madeira con una caminata por las levadas de Rabaçal, un sistema de riego tradicional que lleva agua a los campos de cultivo. El sendero de Rabaçal es de 8 km y se tarda alrededor de 3 horas en completarlo. A lo largo del camino, verá cascadas, pozas y bosques exuberantes. Asegúrese de llevar calzado adecuado para caminar y ropa cómoda.
Termine su viaje a Madeira con un día relajante en la playa de Porto Santo. Esta playa de arena dorada se extiende por más de 9 km y es un lugar perfecto para nadar, tomar el sol y relajarse. También puede practicar deportes acuáticos como el windsurf o el paddle board. Para llegar a la playa, debe tomar un ferry desde Funchal. El viaje dura aproximadamente 2 horas y es una oportunidad para disfrutar de las vistas del océano Atlántico.