Comienza tu viaje explorando los encantos culinarios de Palma. Por la mañana, visita el Mercado de Santa Catalina, donde encontrarás una gran variedad de productos locales frescos. Disfruta de un delicioso desayuno mallorquín en uno de los bares tradicionales del mercado. Por la tarde, dirígete al Barrio de La Lonja y saborea tapas auténticas en los bares de la zona. Termina el día con una cena en un restaurante local, donde podrás degustar platos típicos de la cocina mallorquina.