Comienza tu viaje en Niza sumergiéndote en la auténtica cultura culinaria de la ciudad. En la mañana, dirígete al Mercado de las Flores, donde encontrarás una amplia selección de productos locales. Disfruta de un típico desayuno francés en uno de los encantadores cafés cercanos. Por la tarde, visita el Vieux Nice, el casco antiguo de la ciudad, y prueba los sabores de la famosa cocina de Niza en uno de los muchos restaurantes tradicionales. Termina el día disfrutando de una cena en un restaurante con estrella Michelin, donde podrás degustar los platos más exquisitos de la región.
En tu segundo día, explora los alrededores de Niza visitando los famosos viñedos de la región. Por la mañana, toma una excursión a los viñedos de Bellet, donde podrás disfrutar de catas de vino y conocer el proceso de producción. Disfruta de un almuerzo campestre en uno de los viñedos y aprovecha para deleitarte con la deliciosa gastronomía local maridada con excelentes vinos. Por la tarde, regresa a Niza y visita la famosa heladería Fenocchio, donde encontrarás una amplia variedad de sabores de helado artesanal.
En tu último día en Niza, descubre los secretos de la cocina provenzal. Por la mañana, participa en una clase de cocina tradicional en un lugar especialmente diseñado para turistas, donde aprenderás a preparar platos típicos de la región y disfrutarás de una deliciosa comida. Por la tarde, explora el Museo de Arte y Historia de Niza y aprende sobre la influencia de la cultura en la gastronomía local. Para cerrar con broche de oro, ve a Le Château, una colina con vistas panorámicas de la ciudad, y disfruta de una cena gourmet en uno de los restaurantes con estrella Michelin que se encuentran en la zona.
Niza tiene algunos tesoros culinarios ocultos y favoritos locales que no te puedes perder. Prueba socca, una especialidad local hecha con harina de garbanzo, en Chez Pipo, un auténtico restaurante nizardo. También puedes visitar la boulangerie Jean-Marc Bordonnat para probar su delicioso pan tradicional y otros productos de panadería. No olvides explorar los mercados locales, como el Marché de la Libération, para descubrir productos frescos y hechos localmente que te harán agua la boca.