Comienza tu día con un tranquilo paseo por la Playa de Postiguet. Disfruta de las suaves olas del Mediterráneo y observa cómo el sol empieza a iluminar el Castillo de Santa Bárbara desde la distancia. Después, date un capricho con un delicioso desayuno en el quiosco Chocolatería Valor, donde podrás probar churros con chocolate caliente.
Dirígete al Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) para sumergirte en la rica historia y arte contemporáneo de la región. Continúa tu tarde explorando el Barrio de Santa Cruz, con sus encantadoras callejuelas empedradas y coloridas casas. No te pierdas la Iglesia de Santa María, un magnífico ejemplo de arquitectura barroca.
Disfruta de una auténtica cena mediterránea en el restaurante Dársena, ubicado en el Puerto de Alicante. Saborea exquisitos mariscos frescos y pescado a la brasa mientras contemplas el atardecer en el mar. No olvides probar la paella, un plato emblemático de la región.
Embárcate en una emocionante travesía en barco a la Isla de Tabarca, un paraíso natural con aguas cristalinas y paisajes impresionantes. Da un paseo por el encantador pueblo de pescadores y visita la Iglesia de San Pedro y San Pablo. Relájate en Playa Grande o explora las antiguas murallas medievales de la isla.
Disfruta de un almuerzo típico en uno de los restaurantes locales, como El Terrero, donde podrás degustar deliciosos platos de pescado y marisco fresco. Relájate y disfruta de las espectaculares vistas del mar Mediterráneo mientras saboreas la auténtica cocina isleña.
Termina tu día mágico con una caminata hasta el Faro de la Isla de Tabarca. Contempla una impresionante puesta de sol sobre el horizonte marino y admira la belleza natural de la isla. Disfruta de la serenidad y la tranquilidad de este lugar único.