Comience su día explorando el majestuoso Palacio Longchamp, un monumento histórico que alberga el Museo de Bellas Artes y el Museo de Historia Natural. La magnífica fuente en el centro del palacio es una impresionante obra de arte que no debe perderse.
Diríjase a la Basílica de Notre-Dame de la Garde, la iglesia más famosa de Marsella. Ubicada en la cima de una colina, la basílica ofrece vistas panorámicas espectaculares de la ciudad y el mar Mediterráneo. Asegúrese de admirar la impresionante estatua de oro de la Virgen María en la cima de la iglesia.
Disfrute de un delicioso almuerzo en Vieux-Port, el puerto histórico de Marsella, donde encontrará una gran cantidad de restaurantes y cafeterías que sirven comida local y mediterránea. Tome un paseo por el puerto y observe cómo los pescadores locales venden sus capturas frescas.
Visite el MuCEM, el Museo de las Civilizaciones de Europa y el Mediterráneo, ubicado en un edificio moderno y espectacular en el puerto de Marsella. El museo presenta exposiciones fascinantes sobre la historia y la cultura del Mediterráneo y cuenta con una impresionante terraza en la azotea con vistas panorámicas.
Termine su día en una nota relajante visitando la hermosa Calanque de Sugiton, una impresionante cala con aguas cristalinas rodeada de acantilados rocosos. Si tiene tiempo y energía, puede hacer una caminata por el Parc National des Calanques para obtener vistas aún más impresionantes.
Si tiene tiempo adicional en Marsella, considere visitar la Catedral de la Mayor, el Fort Saint-Nicolas, el Château d'If o el Mercado de Noailles. También puede considerar hacer una excursión de un día a Cassis, una ciudad costera cercana con playas hermosas y un pintoresco puerto. Para maximizar su diversión, asegúrese de planificar su ruta con anticipación y reservar entradas para cualquier atracción que desee visitar.