Una vez en Lisboa, diríjase al barrio de Alfama para perderse en sus pintorescas calles y disfrutar de las vistas panorámicas desde el Mirador de Santa Catarina.
Camine por las estrechas calles empedradas hasta llegar al Castillo de San Jorge.
Termine el día con una cena en el Time Out Market, un mercado gastronómico con una variedad de opciones culinarias que representan lo mejor de la cocina portuguesa.
Regrese al hotel o alojamiento para descansar y disfrutar de la hospitalidad portuguesa.