Al llegar al Parque Nacional Ajusco, alquila una bicicleta y explora sus hermosos senderos que rodean la naturaleza y ofrecen vistas panorámicas de la ciudad.
Accede a los senderos designados para ciclistas en el parque.
Después de un día activo, relájate en una de las áreas designadas del parque, disfrutando del sol o de un buen libro, mientras te rodeas de naturaleza.
Busca un espacio agradable cerca de los árboles o áreas verdes.
Finaliza el día con una deliciosa cena en Páramo, un restaurante que ofrece platillos innovadores inspirados en la cocina mexicana con ingredientes locales frescos.