Empieza en Praça do Comércio, abierta y gratuita, donde los soportales enmarcan el Tajo. Reserva unos 45 minutos para pasear por la plaza y asomarte al agua; después, sigue el flujo de peatones por Rua Augusta hacia Baixa. Es un paseo llano de unos 10 minutos, aunque entre músicos callejeros y escaparates probablemente tardes más. Si te apetece una pausa, toma un café en alguna terraza de la calle, pero guarda apetito para la cena.
Al final de Rua Augusta, busca el Elevador de Santa Justa. La subida puede tener cola, sobre todo por la tarde; el billete ronda los 6 € e incluye el acceso al mirador. Si la espera es larga, puedes llegar a pie al mirador por las calles de Chiado: las vistas se disfrutan igual sin perder demasiado tiempo. Desde allí, el Convento do Carmo queda a pocos pasos. Calcula alrededor de una hora para recorrer sus arcos sin techo y el pequeño museo; la entrada suele costar unos 5 €, y conviene comprobar el horario del día antes de ir.
Baja hacia Cais do Sodré para cenar en Time Out Market Lisboa, a unos 15–20 minutos a pie desde el convento. Hay puestos de cocina portuguesa y opciones informales para todos los gustos; calcula entre 15 y 30 € por persona y ve con paciencia, porque encontrar mesa puede ser complicado en hora punta. Si quieres un ambiente más tranquilo, llega temprano o cena después de las 20:30. Revisar los horarios de los puestos ese mismo día es buena idea; desde el mercado, la estación de metro y tren de Cais do Sodré queda al lado para volver cómodamente a tu alojamiento.
Con el autobús de la mañana, calcula llegar a Fátima a media mañana y deja el equipaje en el alojamiento si aún no puedes hacer el check-in. Dedica unas 2–3 horas al Santuário de Fátima: la explanada es de acceso libre y puedes visitar la Basílica de Nossa Senhora do Rosário y la Capelinha das Aparições. Comprueba los horarios de misa si quieres asistir; suelen variar según el día y la temporada.
Desde el santuario, toma un taxi o camina unos 30 minutos hasta Aljustrel para conocer la Casa dos Pastorinhos; reserva alrededor de una hora y confirma allí mismo qué casas están abiertas ese día, pues los horarios pueden cambiar. De regreso al centro, visita el Museu de Cera de Fátima, cerca del santuario. Calcula otra hora y verifica el horario y la tarifa en taquilla, especialmente si la visita se alarga: así evitarás llegar cerca del cierre.
Termina en Restaurante A Tasquinha, en el centro, con platos portugueses caseros; calcula unos 15–25 € por persona. Es buena idea reservar o llegar temprano si el comedor está concurrido. Si todavía tienes energía, vuelve caminando a la explanada: al anochecer ofrece un ambiente más sereno que en las horas de mayor afluencia.
Al llegar a Campanhã, toma un taxi o el metro hasta el centro y deja el equipaje en el alojamiento si todavía no puedes hacer el check-in. Ve primero a la Sé do Porto, en Terreiro da Sé: reserva alrededor de una hora para la catedral y las vistas de tejados y callejuelas del casco antiguo. El acceso a la iglesia puede tener coste y horarios distintos a los del claustro; compruébalos antes de ir.
Desde la Sé, baja hacia Estação de São Bento —unos 10–15 minutos a pie— y dedica media hora al vestíbulo, famoso por sus paneles de azulejos. Después, sube caminando hacia Livraria Lello, en la zona de Clérigos; calcula cerca de una hora y reserva entrada con antelación, porque suele haber cola incluso con horario asignado. Si el día se alarga, no corras: es mejor asegurar la reserva y disfrutar el paseo entre ambos puntos.
Termina en Casa Guedes, en Praça dos Poveiros, a unos 10 minutos a pie cuesta abajo desde Lello. Pide el sándwich de cerdo asado, su plato más conocido; cuenta con unos 10–20 € por persona, según lo que añadas. Es un local informal y concurrido: ve con algo de margen y deja espacio para pasear por la plaza antes de volver al alojamiento.
Al llegar a Tui, deja el equipaje en el alojamiento si aún no puedes hacer el check-in y ve primero a la Catedral de Santa María de Tui, en pleno casco histórico. Reserva alrededor de una hora para la catedral y el conjunto catedralicio; al ser domingo, comprueba antes el horario de visitas y ten en cuenta que puede haber pausas por los oficios. Después, acércate al Convento de las Clarisas: dedica unos 30–45 minutos y pregunta por los dulces tradicionales, cuya venta depende del horario del torno.
Pasea unos 30 minutos por el Paseo da Corredoira, una alameda agradable para bajar el ritmo antes de la etapa de mañana. Desde allí, camina hacia el Puente Internacional de Tui y cruza a pie hasta Valença, por el paso peatonal junto al tráfico; calcula unos 45 minutos para disfrutar de las vistas del Miño y volver. Lleva un documento de identidad, aunque el cruce sea entre España y Portugal.
Termina en Ideas Peregrinas, en el centro, para tomar algo, revisar el equipo y comprar cualquier básico que te falte; calcula 45 minutos y unos 8–15 € por persona. Como es domingo, confirma que esté abierto antes de contar con ello. Deja preparada la mochila y procura descansar: mañana empieza la caminata hacia O Porriño.
Sal temprano desde Tui, idealmente entre las 7:00 y las 8:00, para cubrir los aproximadamente 18 km hasta O Porriño con calma. Sigue las flechas amarillas del Camino Portugués y lleva agua, algo de comida y una capa ligera: en octubre puede haber lluvia y tramos húmedos. En el primer tramo, haz una pausa de 20–30 minutos en la Iglesia de San Bartolomeu de Rebordáns, un tranquilo templo románico en Rebordáns; respeta cualquier celebración o actividad parroquial si encuentras la iglesia abierta. Cuenta con unas 5–6 horas de marcha, más las paradas.
Al llegar al centro de O Porriño, acércate a la Capilla de San Telmo, vinculada al patrón de la localidad; reserva unos 20 minutos y comprueba allí mismo si está abierta, pues los horarios de visita pueden variar. Después, dedica otros 20–30 minutos a la Casa Consistorial de O Porriño para admirar desde el exterior su singular arquitectura modernista, obra de Antonio Palacios. Termina con una comida reconfortante en Restaurante Manolo: calcula alrededor de una hora y unos 15–25 € por persona para platos gallegos caseros. Si llegas fuera del horario de cocina, pregunta antes por el servicio; tras una etapa larga, agradecerás no tener que buscar demasiado lejos.
Sal de O Porriño sobre las 7:30–8:00 para afrontar con luz la etapa de unos 16 km hasta Redondela. Sigue las flechas amarillas del Camino Portugués: el recorrido suele llevar 4–5 horas caminando, sin contar las pausas, y reserva una subida exigente antes del descenso final. Lleva agua, algo para picar y una capa ligera; en octubre puede haber barro y lluvia.
Al pasar por Mos, haz una pausa de 20–30 minutos en el centro para descansar y rellenar la botella. Después, visita el Pazo de Mos, junto al Camino: calcula 30–45 minutos para recorrer el conjunto y recuperar fuerzas antes de seguir. Comprueba los horarios de apertura el día anterior, ya que pueden variar y algunos espacios tienen acceso limitado.
Continúa hacia Redondela y, ya en el centro, acércate al Viaducto de Madrid. Dedica unos 20 minutos a admirar esta estructura ferroviaria, un buen contrapunto urbano al paisaje de la etapa. Desde allí, ve a dejar la mochila y date un rato para descansar: hoy conviene guardar energía para los siguientes kilómetros del Camino.
Para cenar, reserva mesa en Casa Barciela, en el centro de Redondela. Cuenta con 1–1,5 horas y unos 20–35 € por persona para una cena de cocina gallega; confirma el horario y reserva si llegas en fin de semana. Tras una jornada de caminata, una cena sin prisas y una buena noche de descanso son el mejor plan.
Sal de Redondela sobre las 7:00–7:30 para caminar con fresco y llegar a Pontevedra con tiempo para descansar. La etapa ronda los 20 km y suele llevar 5–6 horas andando, más las pausas; sigue las flechas amarillas por Arcade y el entorno del río Verdugo. Lleva agua y algo de picar: los cafés de la ruta pueden abrir más tarde, y en octubre conviene contar con barro o lluvia.
Haz una pausa de 30–45 minutos en el Puente de Pontesampaio, histórico cruce de piedra sobre el río Verdugo. Es un buen sitio para estirar las piernas junto al agua; si el terreno está mojado, camina con cuidado por las piedras. Al llegar a Pontevedra, deja la mochila en el alojamiento si todavía no puedes hacer el check-in y tómate un rato para descansar antes de explorar.
En el casco histórico, visita el Santuario da Peregrina, reconocible por su planta casi redonda; calcula 30–45 minutos y comprueba el horario de apertura, que puede variar. Después, pasea hasta Praza da Leña —unos 10 minutos a pie— y quédate alrededor de media hora para disfrutar de sus casas de piedra y terrazas. Para cenar, Loaira Xantar está en el centro histórico: reserva si puedes y calcula 20–35 € por persona por cocina gallega de temporada. Los horarios de cena en España suelen arrancar más tarde; si llegas con hambre, confirma la hora de apertura antes de ir.
Sal de Pontevedra sobre las 7:00–7:30 para afrontar con fresco la etapa de unos 22 km hasta Caldas de Reis; calcula 5½–6½ horas caminando, más las pausas. Sigue las flechas amarillas y reserva un descanso breve en Iglesia de San Martiño de Agudelo, una pequeña iglesia románica junto al camino: dedica 20–30 minutos a fijarte en su piedra y sus detalles, pero ten en cuenta que puede estar cerrada fuera de los horarios de culto.
Al llegar al centro de Caldas de Reis, acércate a Fuente termal de As Burgas para notar el calor del agua —unos 20 minutos bastan— y continúa al Jardín Botánico de Caldas de Reis, a pocos minutos a pie. Un paseo de 30–45 minutos bajo los árboles viene bien para soltar las piernas antes de descansar; la entrada suele ser gratuita, aunque los horarios pueden variar según la temporada.
Cena en O Muíño, junto al río, con tiempo para disfrutar de platos gallegos sin apresurarte; calcula 20–35 € por persona y reserva si puedes, especialmente en temporada del Camino. Tras una jornada larga, es más sensato dejar cualquier otro paseo para mañana y comprobar con el restaurante su horario de servicio antes de salir.
Sal de Caldas de Reis sobre las 7:30–8:00 para cubrir los 18–19 km hasta Padrón antes de que se te haga tarde; calcula unas 4½–5½ horas caminando, más las pausas. Sigue las flechas amarillas por caminos de valle y tramos arbolados, y reserva 15–20 minutos para detenerte en la Iglesia de Santa María de Carracedo. Lleva agua y algo para picar: los servicios en las aldeas pueden ser limitados y sus horarios, variables.
Al llegar al centro de Padrón, visita la Iglesia de Santiago de Padrón; cuenta con 30–45 minutos para el templo y el Pedrón, la piedra vinculada a la tradición jacobea. Si la encuentras cerrada —algunas iglesias hacen una pausa a mediodía—, pregunta por el horario de apertura y aprovecha para descansar antes de volver. Después, pasea unos 30 minutos por el Paseo del Espolón, junto al río Sar; es un buen sitio para soltar las piernas tras la etapa.
Termina en Pulpería Rial, en el centro, para probar pulpo y otros platos gallegos. Calcula 1–1½ horas y unos 15–25 € por persona; confirma el horario del día y, si llegas en hora punta, pregunta si conviene reservar. Después de una jornada a pie, tómate la cena con calma y deja preparada la mochila para la etapa siguiente.
Sal de Padrón temprano, idealmente hacia las 6:30–7:00, para recorrer los aproximadamente 25 km del Camino Portugués y llegar a Santiago con tiempo para disfrutar la ciudad. Calcula 6–7 horas caminando, más las pausas; lleva agua, algo de comer y una capa impermeable, porque en octubre los senderos pueden estar húmedos. Al llegar, tómate unos 45 minutos en Praza do Obradoiro: es el momento de celebrar el final del Camino y contemplar la fachada de la catedral junto a otros peregrinos.
Continúa con la Catedral de Santiago de Compostela, justo en la plaza. Reserva entre una y dos horas para el interior; el acceso a la basílica suele ser gratuito, aunque puede haber colas y controles, y la visita a las cubiertas requiere entrada aparte y horario reservado. Después, ve a pie al Mercado de Abastos de Santiago, a unos 7–10 minutos por las callejuelas del casco histórico. Suele abrir de martes a sábado por la mañana y cerrar por la tarde; comprueba el horario del día. Recorre los puestos y almuerza algo informal —marisco, queso o empanada—; calcula unos 10–20 € por persona.
Da un paseo de unos 10 minutos hasta el Parque de la Alameda para despedirte de la ciudad con sus vistas de la catedral; reserva unos 45 minutos y deja un margen para descansar después de la caminata. Para el autobús a Lisboa, consulta con antelación el punto de salida indicado en tu billete: muchos servicios salen de la estación intermodal, junto a la estación de tren, no del casco histórico. Llega con al menos 30 minutos de antelación y cuenta con unas 7–9 horas de viaje; si tienes un vuelo, deja un margen amplio para el traslado y cualquier retraso.
No packing list attached yet.