La Torre de Belem es un monumento histórico del siglo XVI que representa la época dorada de Portugal durante la era de los descubrimientos. Se encuentra en las orillas del Tajo y es un lugar imperdible que ofrece vistas panorámicas de la ciudad.
El Oceanario de Lisboa es uno de los acuarios más grandes de Europa y ofrece una experiencia memorable para toda la familia. Hay una gran variedad de especies marinas para observar, incluyendo tiburones, rayas y medusas.
El Castillo de San Jorge es una fortaleza con más de 1000 años de antigüedad y es uno de los monumentos históricos más emblemáticos de la ciudad. Ofreciendo vistas panorámicas impresionantes, es un lugar perfecto para finalizar un viaje en Lisboa.
El sistema de transporte público en Lisboa es bastante completo y accesible con un pase diario que cuesta €6. El autobús y el tranvía son muy populares, pero también se puede optar por un traslado privado en taxi que tiene un costo de €15-€20 cada uno.
Si dispone de más días, no dude en visitar la Torre de Belem o el Castillo de San Jorge algunas horas antes del atardecer, podrá disfrutar de vistas aún más impresionantes. Para ahorrar tiempo, el autobús turístico es una buena opción para conocer la ciudad en poco tiempo. Además, no olvide comprobar las horas de trabajo de los lugares antes de ir.
El Aeropuerto de Lisboa (LIS) está a solo 7 kilómetros del centro de la ciudad. Es el principal punto de entrada para los viajeros que visitan la ciudad. Hay varias opciones de transporte desde el aeropuerto al centro de Lisboa, incluyendo autobuses, metro y taxis.