Comience su aventura en Verona con una vista panorámica de la ciudad desde lo alto de la Torre dei Lamberti en la Piazza delle Erbe. Esta hermosa plaza es el corazón del centro histórico y alberga un colorido mercado diario de frutas y verduras. Disfrute explorando la arquitectura histórica de la zona, la fuente central y los cafés al aire libre.
Construido en el siglo I, el anfiteatro Arena di Verona es uno de los edificios romanos mejor conservados del mundo. Visite este lugar para disfrutar de una experiencia inolvidable, donde se han llevado a cabo conciertos de renombre mundial en su interior. Explore las galerías y las escaleras del estadio, y descubra los detalles históricos y las historias de antiguas batallas.
Finalice su viaje en Verona con una visita al majestuoso Castelvecchio. Este castillo del siglo XIV, ubicado en las orillas del río Adigio, ahora alberga un museo de arte. Dé un paseo por los elaborados jardines, descubra los estilos renacentistas de su arquitectura y admire la vista panorámica de la ciudad desde sus almenas.
Si tiene más tiempo en Verona, considere visitar la Casa de Julieta para ver el balcón de la famosa escena de Romeo y Julieta, o la Basílica de San Zeno para admirar su impresionante arquitectura románica. Los amantes del vino deberían tomar una excursión a las bodegas de Valpolicella, situadas a las afueras de la ciudad. Si tiene menos tiempo, considere eliminar la visita a la Torre dei Lamberti o Castelvecchio.