Comiencen su día con un delicioso desayuno en un café encantador cerca de la Torre Eiffel. Después, visiten el icónico monumento y disfruten de las impresionantes vistas de la ciudad desde lo alto. Luego, den un paseo por los jardines del Trocadero y tomen muchas fotos familiares.
Después de un almuerzo relajado, visiten el Museo de Louvre. Los niños disfrutarán viendo la Mona Lisa y otras famosas obras de arte. Tengan en cuenta que el museo es enorme, por lo que recomendamos elegir las secciones que más les interesen. Finalicen la tarde con un paseo por el hermoso Jardín des Tuileries.
Para la cena, elijan un acogedor restaurante francés cercano para disfrutar de platos tradicionales. Después, den un paseo por las orillas del río Sena y admiren la ciudad iluminada. No se pierdan el espectáculo de luces de la Torre Eiffel cada hora.
Comiencen el día explorando el encantador barrio de Montmartre. Visiten la Basílica del Sagrado Corazón y descubran las calles empedradas llenas de artistas y hermosas vistas de la ciudad. Después, disfruten de un almuerzo en una brasserie local.
Por la tarde, diríjanse al Parque de la Villette, donde encontrarán el Ciudad de las Ciencias y la Industria, un lugar interactivo y educativo perfecto para los niños. También podrán dar un paseo en barca por el Canal de l'Ourcq.
Para la cena, les recomendamos probar crepes en un restaurante acogedor. Después, den un paseo por la Place des Vosges y disfruten de la atmósfera nocturna de este hermoso lugar.
En su último día, visiten el encantador barrio de Le Marais. Exploren el Museo de la Caza y la Naturaleza, que ofrece una colección única que fascinará a grandes y pequeños. Después, disfruten de un almuerzo relajado en uno de los encantadores cafés de la zona.
Por la tarde, visiten el Jardín de las Plantas, donde encontrarán el zoológico de París. Los niños adorarán ver a los animales y podrán disfrutar del parque. Aprovechen para disfrutar de un helado al aire libre.
Para la última cena en París, prueben los deliciosos macarons en una famosa pastelería de la ciudad. Después, den un paseo a lo largo del Sena y disfruten de las vistas nocturnas de la catedral de Notre Dame.