Empieza visitando la imponente Estación Central de Ámsterdam, después camina hacia la Plaza Dam, donde podrás ver el Palacio Real y el Monumento Nacional. Después, visita el popular barrio de Jordaan, conocido por sus bares y tiendas de segunda mano. Termina el día disfrutando de una cena en Bakers & Roasters, donde puedes probar platos típicos de Brasil y Nueva Zelanda.
Pasa el día explorando algunos de los museos más famosos de Ámsterdam. Empieza por el Van Gogh Museum, luego visita el Rijksmuseum que alberga obras de Rembrandt y Vermeer. Si te queda tiempo, dirígete al Museo de la Casa de Ana Frank. Finaliza este día con una cena en De Kas un restaurante con estrellas Michelin que sirve comida procedente de su propio jardín.
Pasa el día explorando las maravillas naturales de Ámsterdam. Comienza en el Vondelpark y camina por la histórica Magna Plaza en camino a la tienda de flores flotante de Bloemenmarkt. Más tarde, toma un crucero por los canales y vete a cenar al acogedor Pancake Bakery, que ofrece deliciosos pasteles y crepes locales.
Visita la Casa de Rembrandt para una experiencia única con las obras y vida de este famoso pintor. Luego, toma un paseo por el mercado de pulgas más grande de Europa en Waterlooplein. Finalmente, adéntrate en el Barrio Rojo para conocer su infame historia. Termina tu último día en Ámsterdam con una cena en el sofisticado Ristorante Savini.
Si tienes más tiempo, puedes tomar un día extra para visitar el famoso Parque Keukenhof, donde podrás encontrar una gran variedad de flores y tulipanes. Si tienes un presupuesto limitado, considera la opción de comer en alguno de los muchos puestos callejeros que se encuentran por toda la ciudad, la mayoría de ellos ofrecen comida deliciosa y barata. Pero ante todo, ¡disfruta tu tiempo en Ámsterdam!